Hoy, en cambio, la reproducción asistida se ha transformado en un medio para acceder a la maternidad o paternidad prácticamente bajo cualquier circunstancia, con independencia del estado civil, la orientación sexual, la identidad de género o la edad de quienes la solicitan, y sin atender de forma suficiente a las condiciones necesarias para garantizar una crianza saludable del futuro hijo.
A este desplazamiento hacia un modelo centrado en el deseo individual se suman prácticas cada vez más extendidas y complejas: la donación de gametos, la criopreservación de embriones, la manipulación e incluso el diseño genético, así como la mal llamada subrogación de vientres —o gestación por sustitución—, que en no pocas ocasiones termina por instrumentalizar el cuerpo de la mujer y cosificar al nasciturus, reduciéndolo a la condición de producto.
A este panorama se incorpora ahora el vertiginoso desarrollo de tecnologías emergentes que abren escenarios antes inimaginables: la creación de embriones quiméricos, híbridos y sintéticos, la edición genética dirigida e incluso la posibilidad cercana de la ectogénesis, es decir, la gestación íntegra fuera del cuerpo humano. Cada uno de estos avances plantea interrogantes éticos, antropológicos y jurídicos de enorme calado que las legislaciones nacionales aún no logran responder con la celeridad que la ciencia exige.
México es un ejemplo paradigmático de este vacío normativo. La ausencia de una regulación vigente y armonizada ha derivado en múltiples complicaciones técnicas, jurídicas y bioéticas, evidenciadas con especial claridad en 2016, cuando en Guadalajara se llevó a cabo el primer trasplante mitocondrial del mundo en un ser humano, un procedimiento prohibido en la mayoría de los ordenamientos jurídicos a nivel internacional. Casos como este ponen de manifiesto la urgencia de un marco normativo robusto, sensible a la dignidad humana y capaz de dialogar con los avances científicos sin renunciar a sus límites éticos.
Es precisamente en este contexto donde se inscribe la presente obra. En ella participan reconocidos académicos nacionales e internacionales provenientes de distintas ciencias y disciplinas —medicina, derecho, filosofía, bioética y biojurídica, entre otras— que abordan el fenómeno de la reproducción humana asistida desde una perspectiva auténticamente transdisciplinar. El resultado es una reflexión plural y rigurosa que busca aportar claridad conceptual, ofrecer criterios bioéticos sólidos y proponer rutas jurídicas viables ante uno de los retos más profundos de nuestro tiempo: repensar el inicio de la vida humana en la era de la biotecnología.
